WhatsApp

Según el estudio Menores de Edad y Conectividad Móvil en España, elaborado por el Centro de Seguridad en Internet, a principios de 2014, “el 76% de los niños y adolescentes de entre 11 y 14 años de edad utiliza WhatsApp habitualmente, y el 65% participa en grupos.

 

Hoy, con total seguridad, esas cifras se habrán ampliado hasta niveles muy elevados, y es que los niños se ven muy atraidos por las nuevas tecnologías. Los adultos, como padres, han de estar muy alerta para evitar algunos riesgos. 

Las propias condiciones de la aplicación WhatsApp indican que son los 16 años la edad autorizada para su uso, requiriendo el consentimiento de padres o tutores para los menores de esa edad, los que serán responsables del uso e inconvenientes que ocasionen sus hijos.

Cuando estemos decididos a permitirles instalar WhatsApp, tenemos que tener el convencimiento de que siempre será mejor autorizar a nuestro hijo a que mienta al introducir la fecha de nacimiento. Por tanto, crearemos una cuenta con los datos personales de nuestro hijo, esto será esencial para que podamos establecer un control parental completo.

Los padres han de controlar y supervisar el uso que hacen los menores de la aplicación. Todo ha de basarse en una relación de confianza, a modo de contrato, que se ha de establecer, siempre, previa a la instalación de la aplicación. Nuestro permiso ha de tener como contrapartida el que podamos revisar las conversaciones, establecer y determinar horarios y cantidad de tiempo, dar permisos para instalar nuevas aplicaciones… 

Pero también es verdad que no podremos estar continuamente supervisando cómo usa el movíl nuestro hijo. Es por ello, por lo que dejamos una serie de consejos para ayudar a que vuestros hijos/as hagan un uso adecuado de esta aplicación.

  • Grupo de amigos, sí, pero con cuidado. Nuestros hijos han de ser conscientes de que la información, fotos, vídeos y demás contenidos pueden ser dañinos para otras personas. Siempre es bueno que, antes de enviar algo, piensen en que podrían hacer otros miembros del grupo con esa información y cómo puede sentirse mi compañero con ello. Una cosa es divertirse con algún chiste y otra diferente es divertirse burlándose de otra persona. Algo puede ser divertido al principio, pero cuando duele, ya deja de ser un chiste.
  • Respetar a los demás y a su intimidad. Cuando enviamos una foto, texto, vídeo… es muy difícil eliminarlo. Antes de enviarlo, deben pensar si les gustaría que lo hiciesen otros miembros del grupo con ellos, o quizás no quisieran que se enteren de ello, o simplemente podrían molestar a alguien con quien no se llevan bien.
  • ¿Lo dirías a la cara? Piensa, antes de enviar un mensaje, si eso lo dirías a la cara de todos los miembros del grupo, si no lo harías, reflexiona el por qué y luego decide si lo envías.
  • Ayuda a que todos hagan un uso responsable del grupo. Enseña a tu hijo a mostrar su disconformidad con el uso del grupo por otros compañeros (contenidos desagradables, inapropiados…). Deben hacerle saber que no es adecuado el compartir ese tipo de mensajes en el grupo.
  • Evita propagar rumores. La gente suele comentar rumores en los grupos de WhatsApp. La mayoría son falsos, no es de respeto el ir hablando mal de otras personas. Además, ¿quién sabe si otro miembro del grupo puede mostrar tus mensajes a la persona de la que hablas?
  • Si no te gusta cómo funciona el grupo, abandónalo. No pasa nada por salirte del grupo. Si has comentado las cosas que no te gustan y siguen ocurriendo, salte del grupo.
  • Organiza un horario para el uso de WhatsApp. Usa el móvil solo durante ese horario, fuera de este, apágalo y déjalo en un lugar apartado. Evita la dependencia.
  • Aprovecha las ventajas del WhatsApp. Es una aplicación muy útil si somos responsables en su uso y tenemos en cuenta los consejos anteriores.

En próximos artículos, haremos referencia a diferentes aplicaciones para ayudarnos a establecer un control parental adecuado de los disositivos de nuestros hijos e hijas. 

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