alimentacion
Los últimos estudios publicados al respecto vienen a determinar que los niveles de obesidad actuales se deben más a los cambios en la alimentación que a la falta de actividad física.

Tal y como publica la revista científica "The Journal of Nutrition" a partir de un estudio realizado por varias universidades del mundo para estudiar la epidemia mundial de obesidad, son los cambios y la variación en el consumo de alimentos los que están generando este trastorno, más allá de la cantidad de calorías quemadas.
En el citado estudio,usando medidas  estándar del gasto energético se muestra como niños delgados y obesos gastan aproximadamente el mismo número de calorías; incluso tampoco hay diferencias grandes entre niños que viven en zonas rurales y urbanas. Estos hallazgos respaldan la opinión de que el cambio en la dieta es probablemente el factor dominante que impulsa el aumento global de la obesidad infantil, particularmente en el contexto de la rápida urbanización y la integración del mercado en los países desarrollados.
 
La tasa global de sobrepeso/obesidad entre niños y adolescentes en edad escolar ha aumentado del 4% en el año 1975 al 18% en el año 2016 (NCD Risk Factor Collaboration) Los niños que tienen sobrepeso u obesidad a menudo lo siguen siendo hasta la edad adulta; tienen una esperanza de vida más corta y mayor riesgo de desarrollar enfermedades no transmisibles, incluída la diabetes tipo 2 y las enfermedades cardiacas.
El incremento progresivo de los casos de sobrepeso y obesidad, tanto en menores de edad como en adultos, es algo que preocupa a las autoridades sanitarias. Actualmente las cifras señalan que casi el 25% de la población española cuenta ya con este tipo de problema y un estudio de la Asociación Europea para el Estudio de la Obesidad estima que en el año 2030 la mitad de la población europea padecerá sobrepeso. Para frenar esta tendencia se están barajando posibilidades como el incremento del IVA de los productos con alto contenido calórico como la comida rápida, la bollería, los refrescos o los alimentos precocinados, con el objetivo de reducir su consumo.
Según uno de los últimos comunicados de la OMS en 2019, "la nutrición dene ser una de las piedras angulares de los servicios de salud esenciales. También necesitamos mejores ambientes de alimentación que permitan a todas las personas consumir dietas saludables". Es más, según el informe elaborado por el Comité Español del Fondo de la ONU para la Infancia (Unicef), hasta un 40% de los jóvenes de entre 8 y 16 años tienen exceso de peso en España. Y esto se debe no solo al aumento del sedentarismo entre los más pequeños, sino fundamentalmente por los malos hábitos alimenticios derivados de consumir alimentos con un alto contenido calórico y por la falta de tiempo de los padres, que tienen como consecuencia una menor dedicación a la cocina, recurriendo a la comida rápida y atractiva. Aunque los factores genéticos también influyen, sin duda es la educación la principal herramienta para aprender a tener buenos hábitos saludables.
Por ello os dejamos dos documentos interesantes para que valoréis estas propuestas; por un lado un artículo de la Asociación Española de Pediatría, y por otro dos interesantes guías alimentarias